Primero Torres Gemelas (11-S), con más de 3.000 muertos. Fue poco, o eso les pareció, y golpearon en la estación de Atocha (11-M) causando 190 muertes. Ayer, también día 11 (de diciembre) Al Qaeda volvió a atentar, esta vez en la capital de Argelia, causando 26 muertos y 117 heridos según el balance ofrecido por el ministerio del Interior de Argelia. Resumiendo, y dejándome muchas cosas fuera, el atentado fue doble y simultáneo y llevado a cabo con sendos coches bomba a las 10 de la mañana hora local.
Los objetivos de los terroristas, según el comunicado en el que Al Qaeda reivindica los atentados, eran la Corte Suprema y el Consejo Constitucional. El resultado fue otro. Y creo que es en lo que merece la pena detenerse. La primera explosión afectó a un autobús escolar del cual la mayoría de los ocupantes murieron. La segunda explosión tuvo lugar en la sede del ACNUR (Alto Comisariado de Naciones Unidas para los Refugiados). En este caso las víctimas fueron trabajadores de una organización cuyo objetivo es ayudar a los ciudadanos más necesitados de ese país. Las vícitmas, en esta ocasión, han sido los más desvalidos, los indefensos. Niños, trabajadores y refugiados.
